Tag: valor propio

  • Dios siempre fue fiel

    Dios siempre fue fiel

    Estoy tan abrumada por tanto amor, no puedo creer que de entre tantas cenizas Dios creara algo tan bello. 

    No tiene sentido en mi cabeza, no hay absolutamente nada que pueda hacer para que Dios me ame más o me ame menos. Él solo me ama y siempre fue fiel. 

    ¿Cómo lo sé? lo sé por qué le dio significado a mi vida, cuando ya nada hacía sentido en mi mente, cuando pensaba que mi valor era mínimo y que no merecía que alguien me amara y quisiera pasar sus días conmigo, Dios rompió todos mis mis argumentos existenciales y me rodeó de amor, de tanto amor. 

    Poco a poco fui bajando la guardia. Terminé dando todo aunque no tenía nada, sintiéndome más plena y completa que nunca,  y cada vez que he dicho que sí a su propósito me sorprende con algo nuevo. Así quiero vivir, con algo nuevo cada día, experimentando lo inesperado.

    Mi respuesta sigue siendo “SI”, si voy, si hago, si intento, si quiero, si creo. Porque me he dado cuenta del poder que existe en el decirle “si” a Dios, sirviendo a otros, dando mi tiempo, recursos,  energía por una causa mayor que mi propio egoísmo. 

    Dejó de tratarse de mi hace mucho tiempo, y aunque quiero lograr tantas cosas al final lo que más me importa es solo haber sido y haber echo lo que Dios pensó para mí cuando me creó en el vientre de mi mamá. 

    Lo que hay en su mente para ti, es mucho más grande de lo que tu puedas querer, de lo que tú crees necesitar, es inimaginable, pero es real. 

    Tal vez no lo veas, pero durante todo este tiempo Dios siempre fue fiel, cada momento, cada imagen, cada lugar, cada persona, todo apunta hacia Él. 

    Dios creó algo tan bello, ahí está, a una oración de distancia. Él te ama y siempre lo hará. 

  • Amor incondicional

    Amor incondicional

    “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor; pero el mayor de ellos es el amor.”1 Corintios 13:13 

    ¿Alguna vez has sentido que no eres amado?

    Creo que todas las personas alguna vez hemos experimentado el rechazo, la desilusión o la baja autoestima. 

    Y esto te lo digo por experiencia. 

    Crecí en una familia muy estable. Mis papás han estado casados por más de 30 años. Así que cuando llego el momento de formar mi propia familia y casarme, las expectativas eran tan altas que tenía miedo a no cumplirlas.

    Y en realidad no las pude cumplir. Cuando las cosas no fueron como yo pensaba que debían ser y pase por un divorcio, me encontré totalmente devastada, sin identidad, sintiéndome rechazada, pensando que había fracasado y sobre todo sintiendo que tal vez no valía tanto para que alguien me amara y quisiera pasar el resto de su vida conmigo. 

    Cuando experimentamos una desconexión con Dios, no solo nos desconectamos de Él, sino de todo lo que está a nuestro al rededor. Nos aislamos en nuestros pensamientos y debilidades y nos alejamos de las personas que están cerca tratando de demostrarnos su amor. 

    Cuando pasé por esta experiencia, me di cuenta que había estado tan desconectada de  Dios pero no lo notaba porque el concepto que tenía del amor estaba tan equivocado que no podía creer que Dios me pudiera amar sin condición.  

    Recuerdo bien el día que volví a casa de mis padres, devastada, con todas las pertenencias que pude meter en el auto, hasta mi perrita. Después de casi cinco años, regresaba a casa, sintiéndome tan despreciada, sin saber si algún día volvería a sentirme amada. 

    Entré a la habitación de mis papás, ellos estaban recostados en la cama. Y como si fuera una niña, me hicieron un espacio en medio de los dos, me recosté, me abrazaron y lloramos juntos. En medio de todo el dolor que sentía, por fin, después de tantos años, me volví a sentir la mujer más amada del mundo. 

    Mis padres no me juzgaron, aunque por años no les hablé de lo que me sucedía, solo me abrazaron y me amaron incondicionalmente. Me di cuenta que a pesar de todos mis errores y debilidades el amor de Dios había sido lo único constante. Que Él siempre estuvo ahí, cuidándome, llamando mi atención a través de personas, canciones, a través de Mosaic, de mis padres. Ahora recuerdo los escenarios cuando más triste me sentía y puedo ver como Dios estaba ahí, dándome esperanza, fuerza, fe. 

    Y después de todo lo que pasó, llegué a la conclusión de que no se terminó una parte de mi vida. Sino que comenzó una etapa nueva, una llena de esperanza. Mi padre me lo dijo, “Termina una temporada hijita, pero se te abren las puertas del universo entero, ahora sí,  no hay limites, llegarás hasta donde quieras llegar” 

     Y ahora entiendo que todo en la vida es perecedero, pero el amor De Dios, el amor de verdad ES PARA SIEMPRE, y es lo que día a día me hace querer cumplir cada uno de mis sueños.

    ¿Por qué no te das una oportunidad, y te dejes amar por el amor incondicional de Dios?, deja que te llene de esperanza para el futuro. Y no solo eso, date la oportunidad de amar de la misma manera a los demás personas para que puedas llenar la vida de otros con la misma esperanza con la que Dios te quiere llenar. 

    Por ultimo, hoy hago una declaración: El amor incondicional existe. Es real, solo tienes que abrir tu corazón y dejarlo entrar. 

    Cindy Arguello

  • Eres amada

    Eres amada


    Eres amada

    Este escrito no es tan antiguo, tiene fecha del 12 de mayo de 2016. Al leerlo me viene a los sentidos la sensación de soledad que me acompañaba cada uno de esos días: 

    “Simplemente hay días en que sentirse amada se vuelve una tarea de lo más imposible. Y digo “tarea” porque es de suponerse que sentirse amada o feliz solo es responsabilidad de uno mismo. ¿Lo es?

    Pero en ocasiones no se puede ignorar que el ambiente que nos rodea se vuelve hostil para la mente engañosa que te hace sentir que no, que simplemente no eres amada, y ni siquiera sabes si mereces serlo. Estoy tan cansada de sentirme así,  todo el santo día hay un ambiente triste que no se como borrar.

    Luego llegan esas acusaciones…
    “¿qué hice mal? ¿hice algo para que él se enojara?, ¿ya hice que se cansara de mi? ¿Ya no estoy tan bonita? ¿No estaré en buena forma? Y mil cosas que tienen que ver en todo con uno mismo pero no con los que están a nuestro alrededor.

    Y honestamente te sientes perdida, ahogada en las acusaciones de tu propiamente sin ninguna opinión objetiva que te haga notar lo errático de tus pensamientos. Porque al final de cuentas son eso, pensamientos erráticos que van divagando de una esquina a otra en nuestra biblioteca de recuerdos y sensaciones cerebrales”.

    Durante esta época aún estaba casada, no voy a decir que cada día fue triste, porque no fue así, sin embargo hubo muchísimos días y temporadas donde me sentía totalmente abandonada. Ahora que leo esto y lo puedo apreciar desde otra perspectiva, me doy cuenta que el estado de aislamiento en el que me encontraba no le daba espacio a nada o nadie para hablar a mi vida y hacerme entender mi valor como persona.

    Viví este proceso sola, sin comunidad, sin mi familia. Creyendo que yo podría arreglar las cosas por mi misma y que no era necesario ser vulnerable con nadie. Preferí guardar una reputación que vivir una vida plena. Así fue por mucho tiempo hasta que un día me di cuenta de lo lejos que estaba de mi camino, de mi familia, amigos y sobre todo de mi propósito.  

    Vivir en comunidad es necesario para el alma, estamos construidos para vivir juntos, para tener amigos, para hablar y dejar saber a otros quienes somos, cuales son nuestros miedos, nuestras debilidades y grandezas. Es obvio que el contexto en el que crecemos, ya sea religioso, estricto o autoritativo; muchas veces nos hace privarnos de ser vulnerables hacia los demás.

    Pero siempre podemos re-aprender. Encontrar un lugar a donde pertenecer y no tener miedo a pedir ayuda o expresar lo que hay en nuestro corazón. Cuando lo hacemos no solo liberamos el alma, sino que nos volvemos aptos para ayudar a los demás que están pasando por circunstancias similares, nos volvemos dadores y no solo extractores de valor.

    El aislamiento solo te llevará a circular al rededor de tus pensamientos erráticos, al encontrar comunidad, amistad y hermandad, estas dando permiso a que otros te saquen de ese circulo y te hagan ver lo valioso que eres, eres amado(a), eres único(a) y tienes que saber lo hermosa que es la vida plena que está esperando por ti. 

    Cindy Arguello